El vencimiento de la Ley de Nietos cerró una vía muy importante para los descendientes de españoles, pero no eliminó todas las posibilidades de obtener la nacionalidad. El Código Civil español contempla otras alternativas que todavía pueden beneficiar a hijos y nietos de españoles, así como a quienes planean residir en España.
El fin de la Ley de Nietos y las solicitudes pendientes
La Ley de Memoria Democrática permitió que miles de descendientes de españoles accedieran a la nacionalidad sin necesidad de trasladarse a España. El plazo para presentar nuevas solicitudes finalizó el 22 de octubre de 2025. No obstante, quienes solicitaron una cita dentro del período establecido y cuentan con el comprobante correspondiente pueden continuar con el trámite, aunque la presentación de la documentación se realice después de esa fecha.
Para quienes no iniciaron la solicitud dentro del plazo, ya no es posible acceder a este régimen. En esos casos, es necesario analizar las alternativas previstas en el Código Civil español, ya que algunas pueden permitir obtener la nacionalidad en función de los antecedentes familiares.
Nacionalidad por tener un padre o una madre español
Una de las primeras situaciones que conviene revisar es si el padre o la madre del solicitante tenía nacionalidad española cuando nació. La legislación reconoce como españoles de origen a los hijos de padre o madre españoles, por lo que, si se cumplen las condiciones legales, la persona puede tener derecho a la nacionalidad desde su nacimiento. En ese supuesto, el trámite consiste en acreditar el vínculo y solicitar la inscripción del nacimiento en el Registro Civil español.
También existe una vía para quienes tienen un padre o una madre que fue español de origen y nació en España. El artículo 20 del Código Civil les reconoce el derecho a optar por la nacionalidad española, incluso si ya son adultos. Esta alternativa no exige residir en España y puede ser especialmente relevante para quienes no pudieron obtener la nacionalidad por transmisión directa al nacer.
Nacionalidad para nietos de españoles
Quienes tienen un abuelo o una abuela español de origen también pueden encontrar una alternativa en la legislación vigente. El artículo 22 del Código Civil permite solicitar la nacionalidad después de un año de residencia legal y continuada en España a las personas nacidas fuera del país cuyo padre, madre, abuelo o abuela hubiera sido originariamente español.
Esta posibilidad requiere trasladarse a España y cumplir el período de residencia exigido. Además, es importante comprobar que el antepasado haya sido español de origen: haber nacido en España no es suficiente por sí solo para acceder a este beneficio. Por eso, antes de iniciar cualquier gestión, es necesario revisar la documentación familiar y determinar si se cumplen las condiciones legales.
Nacionalidad española por residencia
La nacionalidad también puede obtenerse sin tener antepasados españoles. Para los ciudadanos argentinos, el Código Civil establece un plazo reducido de dos años de residencia legal y continuada en España. Esto significa que primero es necesario contar con una autorización que permita residir legalmente en el país y, una vez cumplido el plazo, solicitar la nacionalidad si se reúnen los demás requisitos exigidos.
El plazo puede reducirse a un año para quienes llevan al menos un año casados con un ciudadano español, siempre que no exista separación legal ni de hecho. En cualquier caso, el matrimonio no concede automáticamente la nacionalidad: también es necesario cumplir el requisito de residencia y las demás condiciones previstas por la normativa.
La importancia de revisar los antecedentes familiares
El vencimiento de la Ley de Nietos no significa que todas las personas con ascendencia española hayan perdido la posibilidad de obtener la nacionalidad. Sin embargo, cada situación debe analizarse de manera particular. No es lo mismo tener un padre español que un abuelo español, y tampoco es indiferente cuándo y cómo adquirió la nacionalidad cada antepasado.
La revisión de las partidas de nacimiento, los documentos de los familiares y la fecha en que se obtuvo la nacionalidad permite determinar qué alternativa podría corresponder. Este análisis es fundamental para evitar iniciar trámites que no se ajusten a los requisitos legales o invertir tiempo y dinero en una vía que no resulta aplicable.



